Sin agua caliente, tuvimos que cambiar de habitación una vez más. Antes de mudarnos decidí verificar la habitación (era la tercera) desde varios puntos de vista: ruido, agua caliente, sin olor y quizás con alguna ventana. Comenzamos a buscar otras opciones y dimos con el refugio del Ejército de Salvación, que tenía habitaciones más grandes a la mitad de precio. La segunda y la tercer noche nos quedaríamos allí antes de seguir viaje. Yo estoy divorciado y tengo tres hijos, dos niños y una niña. El año pasado estuvimos en California, Nevada, Utah, Arizona y New Mexico. Visitamos todos estos estados en auto. El año próximo me gustaría ir a la costa este. |