Allí uno podía conseguir de todo, desde zapatos hasta joyas, desde comida hasta dispositivos eléctricos, como viejos televisores o ventiladores, Dentro del mercado había un terrible olor, así que no nos quedamos. Llegamos a Lao Cai cerca de las seis de la tarde, pero el tren no saldría hasta las ocho. Yo me sentía aliviado, sin embargo, de que todos esos peligrosos viajes en bus habían terminado, y de que dejaríamos este hermoso lugar pronto. Sí, lo sé, porque he estado ahí de visita. Yo hablo alemán y ahora estoy trabajando en mi español. ¿De dónde eres? ¿Estás yendo a alguna escuela de idiomas? ¿Cuál es el mejor método para aprender idiomas, en tu opinión? |