así que primero fuimos a ver otros hoteles en el área, algunos eran horribles aunque tenían tres estrellas. Ninguno nos convenció del todo. Al final decidimos comprar el cupón por tres días en esa agencia de viajes. Una vez en la isla, trepamos a la montaña de piedra caliza y tuvimos una vista estupenda de toda el área de la bahía. La cueva de por sí también era impresionante y nuestro guía nos explicó cómo se había formado la cueva. Decidimos caminar de regreso y explorar la ciudad de a pie. Era difícil cruzar las calles ya que había una infinita circulación de motos y bicicletas. Uno sólo tenía que entrar a la calle y cruzarla. |