Nuestro destino principal no era Camboya, y en realidad habíamos decidió agregar este país a nuestro itinerario a último momento. Estábamos muy contentos con la decisión que habíamos tomado, y disfrutamos cada segundo allí. Me conecté con un grupo de gente y jugamos al volleyball, tomamos unos tragos y me contaron un poco acerca del lugar y del país en general. Retorné al albergue que había elegido anteriormente y tomé una ducha fría. Habíamos decidido volar de nuevo a Lima (en lugar de ir a Buenos Aires, Argentina, como habíamos planeado originalmente) y volver a visitar Machu Picchu algunas semanas antes de volver a Europa. |