No pudimos encontrar un buen hotel, así que nos quedamos con el que encontramos, en el centro del pueblo. Estábamos un poco molestos, pues habíamos olvidado las valijas en el taxi poco tiempo antes. Honk Kong fue intenso. Nos gustó, pero por otra parte, luego de venir del Sudeste de Asia, nos resultó un poco aburrido. Lo que quiero decir es que es más Occidental, y menos excitante para nosotros. Les debe haber llevado años y miles de trabajadores el poder llevar a cabo la tarea de construir complejos tan espectaculares como ese. Tomamos muchas fotografías y caminamos de vuelta al taxi. |