El hombre de la recepción era bastante amigable y me dio las llaves de las suites del hotel. La primera suite no tenía ventanas. Volví y amablemente le pedí lo mismo pero con ventanas. Me dio otras llaves. En el camino visitamos muchas pequeñas aldeas tribales. La caminata era a través de campos de arroz, verdes y húmedos. Realmente la disfrutamos. Nuestra guía nos explicó acerca de la región y nos enseñó algo de Vietnamita. Cenamos en un restaurant Chino no lejos de nuestro hotel, pero no era nada bueno. Caminamos de regreso y nos fuimos a dormir temprano. A la mañana siguiente nos buscaron en la calle de los mochileros. |