Compramos unas sandalias que nos costaron dos dólares cada par. Luego visitamos los alrededores del mercado, donde muchos negocios vendían cuadros, esculturas y libros. Algunos de ellos eran muy hermosos. Almorzamos, visitamos algunas tiendas, el mercada, la playa y volvimos. A la mañana siguiente nos despertamos muy temprano, salimos del hotel y fuimos hacia el puerto desde donde salía el ferry. Nuestro ferry salía a las diez. Muchas gracias por tu carta. Me complace anunciarte que he aprobado mis exámenes y que no veo la hora de comenzar el año próximo. Mientras tanto, tengo pensado viajar a Costa Rica y algunos otros lugares cercanos. |