Había todo tipo de gente sentada en el restaurante, locales y turistas extranjeros. Uno podía ver que la ciudad tenía algunos lugares modernos y que éste no era el Vietnam que nos habíamos imaginado. Mi esposa se reunió conmigo dos horas más tarde y todos fuimos a desayunar. El plan para el día era ir a visitar una cueva en las islas. Tomamos unos botecitos para llegar, ya que el barco era demasiado grande para llegar a la isla. De cualquier modo, nos fuimos, como el resto de la gente, y una vez afuera nos dimos cuenta que la gente estaba cruzando la calle para ir a otro club nocturno. Nosotros hicimos exactamente lo mismo que ellos. |