Pues, él fue voluntario para trabajar en la frontera con Perú, con los indígenos. Querían salvar el bosque natural y los pueblos cerca de los grandes ríos. Viven en diez (o doce) cabañas de madera. Unas horas más tarde aterrizamos en Siem Reap. La tierra a nuestro alrededor era espectacularmente verde, y el clima era muy húmedo. Aún estábamos en shock mientras nuestro chofer nos conducía al centro de la ciudad. Muchas gracias por aceptar mi conexión. Me han dicho que allí nadie tiene dinero o una casa propia y que todo es propiedad del estado. Nunca pensé que voy a trabajar en un país comunista? |