El contacto con la gente del pueblo es un capítulo a parte. Nos sentimos como turistas estupidas, y pensamos que deberíamos salirnos y no sacar fotos. No es un sentimiento agradable. Te cuento mas. La ciudad parecía ser pequeña pero muy activa y muchos de los edificios eran nuevos. Parecía una aldea de un país del tercer mundo con hoteles de cuatro y cinco estrellas. La infraestructura era mala, pero uno podía ver el desarrollo. ¿Cómo estás mi nuevo amigo? ¿Espero que tu estás bien? Me llamo Andrea y vivo en Dusseldorf. Soy profesora de comunicacion. Dusseldorf tiene casi un millón de habitantes y es en el norte de Alemania. |