Pues, él fue voluntario para trabajar en la frontera con Perú, con los indígenos. Querían salvar el bosque natural y los pueblos cerca de los grandes ríos. Viven en diez (o doce) cabañas de madera. Se llamaba Samy y se ofreció a llevarnos a varios lugares. Al principio nos molestaba, ya que no paraba de hablar en el camino desde el aeropuerto hasta el hotel, y creíamos que nos quería vender algo. Deje la empresa y me decidí estar autónomo y crear un empresa gráfica. Hoy es una empresa con mas de ciento trabajadores, uno de las mas grandes. En este ano tengo éxito en mi trabajo.