Fuimos hasta el hotel Rex, donde teníamos nuestras reservas con anticipación. Sin embargo, una vez allí, dos Americanos nos dijeron que tenían un cupón de una agencia de turismo y que el precio era como la mitad. Lo primero que quiero decir es que estoy tratando de no llegar a una situación en la que tengo que comer algo que no me gusta. Eso significa que jamás he probado una comida extraña o comida bizarra. Jamás habíamos visto algo igual. Las lagunas eran de distintos colores, azules, blancas, verdes y rojas. Todas ellas están rodeadas de volcanes rocosos y oscuros, lo que torna al paisaje completamente irreal. |