Se podían ver los animales desde una cierta distancia. Había leones marinos, ballenas y pingüinos, todos muy lejanos. Por la tarde fuimos en barco a ver a las ballenas, y ésta fue realmente una gran experiencia. Fue una buena forma de comenzar el viaje. Un paseo en ferry a través del hermoso mar, una cerveza en la mano y una aventura desconocida por delante. Tuve que buscar un lugar donde dormir y visité algunos albergues. De cualquier modo, cuando volvimos a la estación fluvial, le dimos una propina al pescador y nos fuimos. El bus ya estaba esperando, aunque fuimos los primeros en llegar. Tuvimos que esperar una hora hasta que todos regresaron. |