El norteamericano (su nombre era Jeffrey) me dijo que ésta era la hora en que generalmente bajaba el precio de las mercaderías, ya que los vendedores estaban bajo presión y no querían volver con el producto sin vender. El viaje será un éxito no sólo para LIF pero también será una gran experiencia para muchos estudiantes. No nos importan las historias que se han publicado en estos últimos meses acerca de nosotros. El mejor lugar para comer fue, en nuestra humilde opinión, el café Tamarin. La atmósfera era una de mochileros, pero con estilo. La gente estaba allí sentada con sus laptops y libros de guía de turismo. |