Aunque era sólo la una y media de la tarde, ya habíamos visto muchísimas cosas interesantes. Los que te dicen que puedes quedarte allí una semana y no ver nada, de hecho tienen razón. La región completa es inmensa. Lo primero que quiero decir es que estoy tratando de no llegar a una situación en la que tengo que comer algo que no me gusta. Eso significa que jamás he probado una comida extraña o comida bizarra. Nos dieron su teléfono y nos ofrecieron que los llamáramos al llegar a la capital. Después de la cena compramos chocolates en una de las muchas tiendas, pero no resultó tan sabroso como el chocolate suizo. |