Decidimos contratar la que nos gustó más y reservamos un viaje para el día siguiente. Buscamos un lugar para almorzar y encontramos un restaurante llamado Pho 24, donde servían sopa durante las 24 horas. Llamé al Hotel Hilton de La Habana y les pregunté si valía la pena ir, o si me recomendaban posponer mi llegada unos días. Su respuesta fue clara: No venga a menos que sea absolutamente necesario. Mi hija tiene 12 años y mi hijo tiene 6 años. Los dos van a la escuela. Es maravilloso verlos crecer, pero el tiempo pasa demasiado rápido. Te deseo muchas felicidades y te envío los mejores deseos desde Austria. |