Después de cenar caminamos de regreso y vimos algunas tiendas y lugares interesantes en el camino. Todo era bastante impresionante, como siempre cuando uno está en un país nuevo. Entramos al hotel y tomamos el ascensor a nuestra habitación. Fue una buena forma de comenzar el viaje. Un paseo en ferry a través del hermoso mar, una cerveza en la mano y una aventura desconocida por delante. Tuve que buscar un lugar donde dormir y visité algunos albergues. Me gustaría contarte nuestro corto viaje como mochileros a Sudáfrica. Mi esposa y yo trabajamos los dos, así que no teníamos muchos meses para viajar. Nuestro viaje comenzó en Madrid, el 30 de septiembre. |