Una vez que llegamos al VIP, de donde se podía ver todo el club (había cerca de 2000 personas adentro), mientras veíamos a los que bailaban y escuchábamos la música, mi esposa se sintió peor, pero no por el vino. Realmente me preocupa la salud de la gente obesa, especialmente los que conozco en persona (amigos, parientes), porque es bien sabido que los que tienen sobrepeso tienen mayores posibilidades de sufrir ataques cardíacos. A la mañana siguiente ella se sentía mucho mejor, y decidimos tomar el bus a Puerto Varas, un pueblo pequeño cerca del volcán Osorno. El viaje duró unas 13 horas y atravesamos muchos paisajes, no muy interesantes. |