 | Una vez dentro, sin que hubiéramos esperado en la fila, ni pagado la entrada, nuestro amigo nos llevó al balcón VIP. Nuestros amigos no entendían cómo habíamos organizado esto tan rápido, y nosotros tampoco (para ser honestos). Me tuve que acostumbrar a manejar la motocicleta y estuve a punto de caerme algunas veces. Conduje por la calle principal y paré en varias aldeas pequeñas cercanas a la playa. Los lugareños era muy amables y serviciales. No pudimos ver nada fuera del bus. Dos horas después, a las 11pm, el bus nos dejó en nuestra destinación final, San Pedro. Tomamos nuestras mochilas y salimos del bus, que se alejó en la oscuridad de la noche. |