La puerta del auto aún estaba abierta, así que no se podía ir. Por suerte, pasaban dos extranjeros y les pedimos que nos ayudaran. Nos pagaron el taxi y nos previnieron, diciendo que estas situaciones eran comunes. Almorzamos, visitamos algunas tiendas, el mercada, la playa y volvimos. A la mañana siguiente nos despertamos muy temprano, salimos del hotel y fuimos hacia el puerto desde donde salía el ferry. Nuestro ferry salía a las diez. Espero que nos podamos encontrar cuando vengas a Málaga, podremos pasar unos lindos momentos juntos. Yo puedo cocinar una rica comida Española. Te veo pronto. Espero que estés bien, espero tu email, pero debes estar ocupado. |