La puerta del auto aún estaba abierta, así que no se podía ir. Por suerte, pasaban dos extranjeros y les pedimos que nos ayudaran. Nos pagaron el taxi y nos previnieron, diciendo que estas situaciones eran comunes. Fuimos a cenar a un restaurante Hindú, y mi esposa y yo teníamos miedo de que nos haga mal la comida, y nos revuelva el estómago, justo un día antes de tener que tomar el tren de regreso a la capital. El próximo invierno viajaré a España, donde espero poder estudiar Español. Sería fácil visitar Alemania. Munich es una ciudad grande allí… es una hermosa ciudad. Muchos restaurantes, edificios, un lago cerca y gente muy amigable. |