Pues, él fue voluntario para trabajar en la frontera con Perú, con los indígenos. Querían salvar el bosque natural y los pueblos cerca de los grandes ríos. Viven en diez (o doce) cabañas de madera. Ahora estamos de vuelta en Sienna, ellos viven en Firenze, la capital del estado Toscana y él va a estar aquí conmigo unos días para que se trate. Hemos olvidado totalmente como es vivir a casa. En mi tiempo libre me gusta jugar fútbol y también hago un poco de natación. Prefiero nadar porque se puede hacer por todas partes y es muy sano y no tiene riesgo por el cuerpo. Me gusta el agua. |