El hall de entrada, donde se verificaban los pasaportes, estaba renovado y tenía muchos avisos de productos de países occidentales. Cunado lo pasamos y buscamos nuestro equipaje, comenzamos a buscar una forma de llegar a la ciudad. Esto es de hecho un gran error ya que las comunidades deberían crecer un poco, La razón es bastante clara: la gente joven tendrá que mantener a sus padres una vez que estos últimos ya no puedan trabajar. Preguntamos el precio y nos sorprendimos al oírlo: cien dólares por noche, pero nos alegramos al saber que al menos, si no encontrábamos nada más, tendríamos un buen lugar donde quedarnos a pasar la noche. |