A mí me encanta vivir en Friedrichshafen, una ciudad pequeña cerca del lago. Se encuentra todo lo que quiero, pero con una ambiente más calma, sin delincuencia y posibilidad de volver solo en la noche. Bebimos nuetra bebida tan heroicamente conseguida y dejamos la granja para volver al puerto. De vuelta en el puerto volvimos a nuestro taxi y fuimos al hotel. Estábamos simplemente demasiado cansados y necesitábamos descansar un poco. Hola, que tal? Te he escrito a la dirección de e-mail que me mandaste en el ultimo mensaje pero no se si ha llegado algo porque no has respondido durante muchas veces y no si leíste mi mensaje. |