 | Cuando llegamos al hotel Rex, recibimos otra impresión. La habitación tenía un terrible olor a cigarrillo e insistimos en cambiar de habitación. La siguiente habitación que nos dieron era una para no fumadores. Quiere que pensemos acerca de su poema para reconocer los detalles porque esa es la única forma de descubrir más de la realidad de la vida. Con mucho análisis y observación lo vemos de manera más clara. A la mañana siguiente, nos levantamos a las 4:30. Una hora después, cuando amanecía, había un taxi esperándonos en la puerta del hotel, que nos llevó en un recorrido privado de 2 horas por Arequipa, antes de la hora del tráfico. |