El representantes de la agencia de viajes nos prometió que nos devolverían la diferencia de dinero. También nos aseguró que recibiríamos tratamiento especial, tragos extra y una expedición en Kayak. Compartimos una cabina con una anciana pareja española. Comenzaron a divagar sobre España, su gobierno corrupto y la guerra civil. Ellos no deberían trabajar en Relaciones Públicas, publicidad o ventas. Desde allí también se puede ver el famoso Hotel Llao Llao. Sacamos algunas fotos, bebimos café y comimos pastel, y luego descendimos con el elevador. De regreso a Bariloche hicimos algunas paradas. |