Nos sentimos un poco tontos y esperamos a que el agua se calentase. La caldera parecía no funcionar y comenzamos a ponernos de mal humor. Le pedimos al técnico que regrese y admitió que había cometido un error. Almorzamos, visitamos algunas tiendas, el mercada, la playa y volvimos. A la mañana siguiente nos despertamos muy temprano, salimos del hotel y fuimos hacia el puerto desde donde salía el ferry. Nuestro ferry salía a las diez. Te agradezco tu respuesta, tu inglés es mucho mejor que mi español. Yo vivo en Liverpool, en Gran Bretaña, a aproximadamente 300 kilómetros al norte de Londres. Estoy casado, y tenemos 4 niños. |