Al final subimos a la torre. Nunca habíamos trepado escaleras tan empinadas anteriormente, y una vez que llegamos arriba realmente teníamos miedo de bajar. No había instalaciones de seguridad en esa torre. Para ser honestos, no entendimos ni una palabra de lo que estaba diciendo, por que su Inglés era malísimo. O quizás el problema era su acento, muy difícil de entender. Para nosotros, estaba hablando en Chino. Los diferentes monumentos estaban situados en un gran complejo en el centro. Casualmente, el mismo día que estuvimos nosotros allí, el Primer Ministro de Tailandia estuvo de visita en esa misma área. |