Había todo tipo de gente sentada en el restaurante, locales y turistas extranjeros. Uno podía ver que la ciudad tenía algunos lugares modernos y que éste no era el Vietnam que nos habíamos imaginado. Era una mujer muy agradable de 26 años, nativa de esa área, tenía un Inglés perfecto y se le podía entender perfectamente. Nos dijo que nos pongamos zapatos buenos y comenzamos a caminar hacia el valle. Tam Coc era un lugar donde el río corría a través de diferentes montañas de piedra caliza. La vista era espectacular. Sin embargo, los otros doscientos botes que había en el río destruyeron la atmósfera. |