Le preguntó a la gente de la entrada si podíamos entrar nosotros y nuestros amigos Holandeses, y nos lo permitieron. Además, el hombre de Nueva York nos pagó la entrada, o nos consiguió entradas gratis. Nunca lo sabremos. Hace dos semanas conocí a una chica de Indiana y me dijo que lo sentía mucho pero que no tenía información sobre Europa, África o Asia y que eso era porque no había suficiente información en la televisión. Aunque la región era bellísima y el pueblo era encantador, me recordaba demasiado a casa, y decidimos seguir viaje. Llamamos a Aerolíneas Argentinas muy temprano para reservar pasajes ese mismo día. |