Después de desayunar, visitamos uno de los mercados más grandes del país. Estaba muy cerca del hotel, y nos sentimos tentados de comprar recuerdos y otras cosas que sabíamos que nunca usaríamos otra vez. Esto es de hecho un gran error ya que las comunidades deberían crecer un poco, La razón es bastante clara: la gente joven tendrá que mantener a sus padres una vez que estos últimos ya no puedan trabajar. En lugar de comprarle, le regalamos nuestros chocolates suizos para que nos dejara en paz. Y funcionó: el niño pasó a la siguiente pareja de turistas en el bar y trató de venderles el chocolate suizo por 2 pesos. |